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    Viernes, Abril 12, 2019
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Evasiones luminosas en el Hospital Mental de Antioquia

 

Una historia de Gihomara Aristizábal, profesional de apropiación del conocimiento

 

Ser educador en un Hospital Mental es pasarse a vivir en otra orilla. Desde el 7 de febrero de 2017 Mabel Torres trabaja en el Hospital Mental de Antioquia. Tiene 34 años, es Licenciada en Educación Infantil y Especialista en Gerencia Educativa. Coordina el departamento de educación en el HOMO, hospital que nació en 1878 con el nombre de “Manicomio Departamental”, en otra sede y lejos de la gente como lo recomendaba la psiquiatría aislante de aquellas épocas.


Mabel orienta dos programas de atención a niños, niñas y adolescentes con discapacidad mental psicosocial, muchos de ellos en situación de calle y, según dice la descripción, “con derechos inobservados, amenazados o vulnerados y con discapacidad mental psicosocial”.


Pero pensar en la educación de otros le ha implicado pensar también en la suya. Y estar en plan de formarse siempre. Esta convicción la estimuló a participar como alumna en un curso sobre enseñanza de la Astronomía en el Planetario. Ahí empezó el sueño de llevar al Hospital Mental las EMAS -Experiencias Memorables de Aprendizaje- de Explora y del Planetario. Intuía que mirar al cielo le ofrecería a ella y a los muchachos del Hospital Mental nuevas posibilidades para afrontar la vida, no solo desde el conocimiento sino desde la creatividad para el fortalecimiento la autoestima, desde el contacto liberador con otras realidades y, obviamente, desde la posibilidad de fugarse, en medio de la desazón, a la belleza.


Hace más de 10 años, Explora trabaja con diversas comunidades en programas de apropiación social del conocimiento. Uno de ellos es efectuado por voluntarios del Parque que en escenarios cotidianos de los barrios, hacen de Explora una experiencia en expansión. Como parte de este programa, Explora llegó al Hospital Mental un sábado de promisorio pleno sol. Eran las 9 am cuando llegaron, entre risas, 157 niños, niñas y adolescentes con discapacidad cognitiva  compañados por Mabel y los enfermeros. Viajar por el universo era una nueva experiencia para todos. La inmersión en el cielo desde el domo portátil fue la mejor experiencia. Quedan dibujos de lo vivido, recuerdos contados en papeles y camisetas. “¿Es verdad que en otros países hay oscuridad seis meses?”, “¿cómo funcionan los agujeros negros?” Sin duda es terapéutico comprobar que hay otros agujeros negros y no precisamente en la cabeza.
 

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