Hacia una educación para transformar el territorio

La educación vive uno de los momentos más importantes de su historia en busca de cambios que permitan vincular el aula de clase con el territorio en el que se habita. Es un momento de retos, de transformación de la comunidad educativa desde el ser, el hacer y el crear. Pero ya no podemos pensar que dicha responsabilidad recae solo en el rol del docente, el estudiante es también actor principal en el proceso de aprendizaje. 

Dicha transformación se ha asumido a través de la investigación escolar o de métodos como el Aprendizaje Basado en Proyectos- ABP-, que apuntan a la innovación dentro y fuera de los entornos educativos, escuelas, colegios y hasta universidades, con el fin de reinventarnos entre territorios y articularnos como un ecosistema, una red institucional de la ciudad, la región y el país. 

Programas como Ferias de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, Circuito Solar EPM, Semilleros de investigación de la Comuna 10 e Innóvate EPM  son signos rotundos de transformación social desde la educación, son escenarios para la articulación de gobiernos, empresas, comunidades, científicos, entre otros. Estos espacios pretenden generar alianzas educativas incluyentes y experiencias de aprendizaje memorables en territorios alejados del casco urbano o en barrios vulnerables por la violencia.  

Ferias CT+i propone nuevas formas de conversación  e interacción alrededor de escenarios de ciencia y tecnología como encuentros con investigadores y estudiantes, visitas desencadenantes  de preguntas a centros de investigación, universidades y empresas, y espacios para la socialización de proyectos de investigación escolar pensados por estudiantes de la región. En 2017 se vincularon a este programa  23 municipios, 167 establecimientos educativos , 953 maestros, 6.439 estudiantes  y 498 voluntarios. Además, se consolidó la tercera edición de Circuito Solar EPM, escenario que vinculó 136 maestros y 696 estudiantes que construyeron 257 prototipos enfocados en el aprovechamiento de la energía solar para mejoramiento del ambiente.

Fue un año estratégico de relacionamiento con entidades como EPM, posibilitando alianzas para la continuación del programa Innóvate EPM, que por primera vez convocó a 197 jóvenes universitarios y tecnólogos de 20 establecimientos de educación superior del Área Metropolitana del Valle de Aburrá y Manizales. Además, se crearon experiencias educativas memorables para la Comuna 10, territorio que creyó y priorizó la investigación escolar para sus niños y jóvenes. Una apuesta que contribuye a la apropiación pública del conocimiento científico, tecnológico y social, esencial para construir tejido social.