La responsabilidad de ver bajo el agua

La deforestación creció en un 44% en Colombia durante 2016 y el 60,2% de esta tragedia ocurre en el Amazonas.

La Amazonia, considerada la última reserva natural del planeta, es tema central de nuestros escenarios y programas educativos y de conservación. La selva más grande del mundo -6.7 millones de kilómetros cuadrados- constituyen, hoy más que nunca, un auténtico esplendor amenazado que subraya la pertinencia de la labor pedagógica y de conservación.

Este universo en el que están cifradas las esperanzas del mundo es compartido por varios países: Brasil (59.17 %), Perú (11.27 %), Colombia (7.94 %), Venezuela (6.69 %), Bolivia (5.99 %), Guyana (3.51 %), Surinam (2.35 %), Ecuador (1.75 %) y Guyana Francesa (1.33 %).

En Explora el visitante es recibido por una selva  inundada cruzada de gigantes pirarucús, arawuanas y otros habitantes del Amazonas, el río más caudaloso y extenso del mundo, con 6.900 kilómetros cuadrados de extensión y una poderosa descarga al océano de 9.600 millones de litros de agua por minuto. En la Amazonía viven más de 40 millones de personas muchas de ellas de 385 grupos indígenas; sus ecosistemas son el hogar de una de cada 10 especies conocidas, y tiene la diversidad más rica de aves, peces de agua dulce y mariposas del planeta.

Solo una fracción de la enorme biodiversidad de la Amazonía es conocida por la ciencia y la lista de especies está creciendo todo el tiempo. Más de 2.500 especies de peces han sido registrados en la Amazonía Colombiana pero se estima que la región puede albergar hasta 6.000.

En la selva inundada del Amazonas, el visitante descubre de la vida su doble signo: el esplendor y el riesgo.

La deforestación, la minería, la construcción de carreteras y de las hidroeléctricas son solo algunas de las actividades que degradan sus ecosistemas hoy más que nunca. Y aunque las Áreas Protegidas promueven su conservación, la Amazonia toda ha perdido el 17% de su bosque.

 

 

 

Lee la Revista Explora completa aquí