La trama de la vida

SOBRE LA ACTIVIDAD EXPERIMENTAL

Cuando vemos un paisaje y reconocemos algunos animales, debemos saber que detrás de cada uno hay una larga lista de elementos vivos y no vivos, y que sin ellos no podría existir armonía en la naturaleza. ¿Alguna vez has escuchado decir que las avispas son malas porque nos pican y nos producen un dolor insoportable? ¿Realmente son malas? ¿O eso solo es su mecanismo de defensa y, contrario a lo que pensamos, son sumamente importantes para la existencia de otras especies?

¿Qué se necesita?

Un rollo de lana (hilo, pita, etc.) y tarjetas de papel de 15cm x 10cm, marcadas con los siguientes nombres (procura que haya una por cada estudiante, puedes incluir otros elementos):

  • Sol

  • Escarabajo

  • Hongo

  • Roca

  • Ratón

  • Lombriz de tierra

  • Hormiga

  • Araña

  • Río

  • Pájaro carpintero

  • Flor

  • Mariposa

  • Árbol

  • Serpiente

  • Rana

  • Hoja

  • Búho

  • Ardilla

  • Tierra

¿Cómo se hace?

Haz una formación en círculo con los estudiantes. Entrégale a cada uno una tarjeta, y al que tenga la del árbol dale también el rollo de hilo. El estudiante con el hilo debe lanzarle el rollo a otro compañero, quien tendrá que describir o relatar las posibles relaciones de vida que existen entre los dos ítems recién conectados, en este caso el árbol y el que le correspondió al segundo estudiante. Al terminar su descripción, este último debe amarrar el hilo a su dedo o mano y extenderlo para poder lanzarlo a otro compañero y continuar con el juego.

Finalmente, cuando cada participante del círculo esté conectado a los demás con el hilo, puedes explicar la importancia de cada uno de los elementos de un ecosistema y describir uno cercano, destacando la importancia de las especies que reciben menos atención del hombre. Luego tomas alguna parte de la red creada y la cortas… ¿Qué sucede? Explica lo que pasa, y a continuación pon ejemplos de eventos que se presentan en la naturaleza cuando los ecosistemas se ven afectados por la intervención humana.

¿Qué hay detrás?

Un ecosistema es una estructura natural que se compone de muchas especies animales y vegetales, hongos y microorganismos que, unidos a factores ambientales como la temperatura, la humedad, el sol, el agua y otros, crean una red donde cada uno de ellos es indispensable. Si llegara a faltar uno de esos elementos, por muy pequeño que sea, ya no sería el ecosistema original, y podría verse poco o muy afectado. Lastimosamente, los efectos de la intervención humana son de gran alcance.

En los bosques de Antioquia hay una cantidad inimaginable de especies que hacen de esta región una de las más ricas en biodiversidad del país. La tala indiscriminada de árboles, la destrucción de hábitat por la minería y el uso de grandes extensiones de tierra para ganado han afectado a todos los organismos que habitaban estos ambientes. Podríamos estar dando fin a más de una especie.

Estos cambios que sufren los diferentes ecosistemas (y que incluyen factores como el cambio climático y las catástrofes) ejercen una fuerte presión en los organismos, los cuales serán seleccionados naturalmente, de manera que solo podrán prevalecer las especies que se puedan adaptar.

El futuro de la diversidad biológica del país y del planeta está en nuestras manos.