Arte con chatarra: la propuesta de Alejandro Villegas

El Exploratorio inició su programación de agosto con el artista colombiano Alejandro Villegas que, gracias a la Residencia Plataforma Bogotá - Beca del Programa Distrital de Estímulos 2018 con Idartes, estuvo en nuestro taller de experimentación público trabajando con algunos entusiastas locales del arte electrónico. Esto como parte de su trabajo artístico Elektromugre.

Alejandro es artista de la Universidad de los Andes con énfasis en medios electrónicos y arte del tiempo. Su proyecto “Elektromugre” experimenta con los campos electromagnéticos y los desechos electrónicos desde lo sonoro. En su trabajo vemos una resignificación de la chatarra y un uso alternativo de los aparatos cotidianos. Conversamos con él para conocer más de su propuesta y de su visita:

¿Cómo nace tu interés por los fenómenos electromagnéticos?
“En la universidad  busqué textos sobre la electricidad y electromagnetismo. Encontré unos del siglo XVII, en esa época ni siquiera sabían qué eran exactamente estos fenómenos. Obviamente veían los truenos y las manifestaciones eléctricas naturales, pero no encontraban la manera de reproducir o almacernar. 

Era un texto llamado Ars Magna (arte magnético) de 1645, fue escrito por el fraile Atanasius Kircher en una época bastante conflictiva para los avances científicos. Resulta que este cura alemán tenía acceso a investigaciones secretas y prohibidas por la iglesia. En este libro se presentaba una ilustración donde dios estaba en la parte de arriba, representado por el sol, y de él salían unas cadenas de luz que lo conectaban todo. Con estas cadenas él quiso expresar que existe una fuerza invisible que lo mantiene todo unido… el magnetismo”.

¿Y cómo empezaste a experimentar con ellos? 
“Me gustaba la idea de hacer perceptible lo imperceptible, los fenómenos magnéticos son invisibles a nuestros ojos pero ahí están. Construí dos imanes sujetos por cadenas, una del techo y otra del suelo, mediante la atracción de ambos se mantienen suspendidos sin tocarse. Luego comencé a jugar con el electromagnetismo, con los televisores viejos de rayos catódicos se puede observar el fenómeno de estos campos en la pantalla. Alteraba el cañón de electrones de la parte trasera y así en la pantalla se puede experimentar con imágenes y colores distorsionados. 

Después encontré en internet cómo hacer una serie de micrófonos para poder escuchar los campos magnéticos. Cada aparato eléctrico emite un campo electromagnético diferente según sus circuitos o componentes, y por lo tanto emite un sonido particular. Con el afán de encontrar sonidos nuevos empecé a recolectar aparatos eléctricos y me convertí prácticamente en un acumulador de chatarra”.

¿Cómo es que un artista termina trabajando con “chatarra”?
“Todo empezó el día que pregunté en la universidad por el protocolo que tenían para los desechos electrónicos. Me di cuenta de que tienen todo un departamento dedicado a los aparatos dañados u obsoletos. La universidad encontró un negocio con esto, debido a que cerca de allá se encuentra la calle 9 con 22. El lugar es conocido por vender electrodomésticos y sobre todo porque hay tiendas dedicadas a reparar todo tipo de aparatos. Estas personas a veces tienen que rebuscar mucho para encontrar ciertas piezas y la universidad podía suministrarlas.

Sin embargo, me di cuenta de que este oficio de reparador de máquinas estaba poco a poco desapareciendo. Los dispositivos actuales responden mucho a una lógica de consumismo y quedan obsoletos o se dañan muy rápido. Una vez encontré un Mac en la basura, tenía la tarjeta madre dañada. La llevé a una tienda oficial de Mac y me dijeron que ese daño costaba casi un millón quinientos, casi que me salía más barato comprar una computadora nueva. Después de eso decidí llevarla con una persona diferente que me cobró tan solo 400.000 pesos y ahora funciona excelente. Me convertí en un recolector de aparatos electrónicos de todas las épocas y, paradójicamente, los equipos viejos duraban mucho más que los equipos nuevos”.

¿Cómo empezó Elektromugre?
“Con todos los aparatos que yo recolectaba empecé a experimentar: captaba las ondas electromagnéticas con un micrófono especial y escuchaba sonidos muy diferentes según el dispositivo. Podía darle un nuevo uso a un artefacto intercambiaba circuitos y salían cosas nuevas. Por ejemplo, con un disco duro de un computador podía hacer una lijadora si se  acoplaba papel de lija en su borde y era perfectamente funcional. Asimismo, el ruido que captaba con el micrófono me sorprendía muchísimo.
Y precisamente fue ese concepto del ruido lo que relacioné con el mugre. Los aparatos viejos acumulan suciedad en sus circuitos. EL ruido es como el mugre que cubre los circuitos, hay un montón de riqueza detrás, hay que saber encontrarle lo bueno y experimentar, y lo que logramos escuchar a veces es ese mugre de máquinas de distintos años y de funciones diferentes”.

¿Cómo ves este tipo de arte electrónico en Colombia? 
Aquí el arte electrónico cada vez se está viendo más potenciado. No solo como lo puedo hacer yo, que cojo chatarra y circuitos, si no que se ve mucho más la resignificación de los desechos. Hay artistas que realizan un trabajo espectacular basado precisamente en los desechos. 

Tengo un colectivo llamado Tractor, somos varios artistas que exploramos este aspecto de la basura. Por ejemplo, Carlos Bonil trabaja también con basura electrónica y creó un cangrejo con instrumentos de plástico y todo tipo de materiales. Henry Palacios construye cambuches con materiales reciclados, una carpa para sobrevivir en la ciudad hecha de bolsas de basura.
Incluso tuvimos una exposición dentro del edificio de la Cámara de Comercio de Bogotá llamada “Mutación Perversa” donde enseñamos la variedad de nuestros trabajos con ese énfasis, la reutilización y reapropiación de los desechos”.

¿En qué proyecto están trabajando en el Exploratorio durante este mes?
Queremos replicar el modelo sonoro que hacemos con Elektromugre agregándole más cosas. Queremos hacer un concierto con basura electrónica. Con toda esta chatarra electrónica tenemos la tarea de escuchar y experimentar con ella, evaluar los sonidos que emiten sus ondas electromagnéticas, conocer bien sus circuitos y eventualmente automatizarlas. Queremos conformar toda una instalación para eventualmente brindar un espectáculo musical experimental.

Conoce más de este proyecto:

  • Inauguración de la exposición  Elektromugure LAB - “Abra, rompa, reutilice y aprenda”
    Resultados de la residencia en nuestro Exploratorio.
    Jueves 23 de agosto, 6:30 p.m. | Entrada libre.
     
  • Conversatorio con el artista Alejandro Villegas
    Jueves 30 de agosto, 6:00 p.m. |  Entrada libre.

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